Notas de lectura de Luis Hernán Castañeda

Positivismo y constructivismo en el discurso historiográfico

Posted in Teoría crítica by castanel2 on 26/01/2010

Algunas reflexiones sobre el positivismo y el constructivismo en el discurso de la historia, a partir de dos textos centrales: el ensayo “Historical Emplotment and the Problem of Truth in Historical Representation” (1999) de Hayden White (en la foto; el texto está en “Figural Realism. Studies in the Mimesis Effect”) y “The Power in the Story” de Michel-Rolph Trouillot, capítulo introductorio al libro “Silencing the Past: Power and the Production of History” (1995)

La diferencia entre positivismo y constructivismo reside en la existencia de valoraciones contrapuestas respecto de la capacidad de acceso del historiador frente a su objeto de estudio, constituido por hechos del pasado. Básicamente, el positivismo académico en la reflexión metahistórica mantiene, o mantuvo en su cada vez más lejana época dorada, el mito de “acceso directo” al conocimiento de lo que aconteció; mientras que, por un camino muy distinto, los constructivistas reconocen la presencia interpuesta de una “malla de mediaciones discursivas”, empezando por la forma narrativa, que se instala entre el historiador y el pasado, entre lo que sucedió y lo que podemos conocer de lo que sucedió.  

En su discusión sobre los límites entre el discurso ficcional y el discurso historiográfico, Trouillot va en contra de un presupuesto firmemente asentado en el sentido común del pensamiento académico contemporáneo: la idea de que, en la tensión entre positivismo y constructivismo, es el segundo polo el que concentra mayor valor de verdad -y valor de uso, desde la academia -en tiempos recientes, muy influidos por el pensamiento y la estela persuasiva de Hayden White. No es menos cierto que la autocrítica inmediata, la matización y la moderación del alcance de las propias afirmaciones, también es un gesto “de fábrica” del pensador académico, que no pocas veces se queda en automatismo retórico sin penetración crítica. Me parece que éste no es el caso de Trouillot.

Trouillot manifiesta, por lo menos, el deseo de trascender ese esquematismo y, bajo esa intención, recurre a la bestia negra del constructivismo: el Holocausto, fenómeno que para los críticos del constructivismo promete condensar valores de indecibilidad, ilegibilidad, inenarrabilidad e irrepresentabilidad que constituyen la piedra de toque de toda noción de la historia como construcción discursiva y de la historiografía -léase, académica- como partera de esa construcción discursiva. Finalmente, la posición de Trouillot se alinea con el constructivismo, pero se trata de un constructivismo autoconsciente de su propia historia intelectual, que no hace oídos sordos a la construcción material de la historia.

Trouillot argumenta que si para la construcción del significado del hecho histórico es irrelevante toda conexión con un referente extra-historiográfico, entonces una posición constructivista extrema y coherente consigo misma debería postular la intrascendencia de la existencia/inexistencia fáctica de las cámaras de gas, por citar sólo un ejemplo. Es cierto que la crítica de Trouillot peca de extremista y limita su validez a las puntas más excesivas de un constructivismo imaginario, que nadie en su sano juicio podría sostener -que nadie ha sostenido seriamente, por lo menos en un debate académico riguroso. Sin embargo, encuentro válido su esfuerzo por la reposición del valor positivo del referente en el discurso crítico actual sobre la historiografía, ya que me parece que podríamos estar ante una cristalización nociva de versiones poco reflexivas del constructivismo.

En cuanto a las ideas de Hayden White en el ensayo señalado, se puede decir que la versión de constructivismo que nos presenta es menos radical que el planteamiento original del clásico “Metahistory”. White plantea, en este ensayo, que si bien todo evento histórico puede ser objeto de “emplotment” (o entramado), ciertos eventos, como el Holocausto, sufren una presión referencial que predetermina ciertos modos específicos de representación, aunque sin tornarlos necesarios y excluyentes de otras formas de representación. White señala, por ejemplo, que el modo de “emplotment” más adecuado al Holocausto es el que proviene del altomodernismo anglosajón, con su conocido énfasis en la representación de estados subjetivos extremos. Sin embargo, no llega a afirmar que este sea el único modo posible o imaginable para dicha realidad histórica.

En este punto, me gustaría sugerir un ejemplo contemporáneo para llevar a nuestro terreno la discusión acerca de las formas de “emplotment” y su relación necesaria o contingente con ciertos tipos de evento histórico. ¿Es posible “entramar” cualquier evento siguiendo cualquier forma de entramado que elijamos? ¿Incluso si hablamos de eventos profundamente traumáticos que, en una primera instancia, pueden parecer irrepresentables, o tal vez unilateralmente representables bajo una sola modalidad adecuada -ética y estéticamente- de entramado, sea la modalidad altomodernista u otra?

Para responder que “no” a todo lo anterior, White habla de “Maus”; un ejemplo más reciente es la película “Inglorious Bastards” de Tarantino, que ha sido criticada por su tratamiento de la violencia y, específicamente, por ser legible como una fantasía de venganza en la cual el bando de las víctimas somete a sus victimarios utilizando los mismos recursos y mecanismos de victimización que permiten hablar, llenando cada lado de la ecuación al gusto del cliente, de víctimas y victimarios. A esta última crítica se le puede oponer la reflexión de White en la página 30: “But what if a story of this kind had been set forth in a pointedly ironic way and in the interest of making a metacritical comment not so much on the facts as on versions of the facts emplotted in a comic or pastoral way?”. La película de Tarantino operaría, siguiendo esta última idea, como una revisión crítica (y autocrítica) sobre el problema de legitimidad que se nos presenta cuando confrontamos el abanico de las posibilidades de la representación.

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